Skip primary navigation
skip.tertiary.navigation
  1. INSTALACIONES GLOBALES

    La excepcional fiabilidad y funcionalidad de un Jaguar llevan implícito todo un proceso de alcance global.

    • En primer lugar, pasan por nuestro centro de ingeniería de Whitley (Inglaterra) y los campos de prueba de Gaydon de Jaguar Land Rover.

      En Gaydon, trabajan 2.500 ingenieros repartidos entre nuestras instalaciones y oficinas de ingeniería y diseño, en un parque empresarial de más de 150 hectáreas. Entre las herramientas avanzadas a las que tienen acceso, se incluyen cámaras climatizadas que pueden simular condiciones tan diversas como inviernos árticos a -40 °C o los sofocantes +55 °C de un desierto de Oriente Medio. También se utilizan bancos de pruebas estáticos para motores, transmisiones, cajas de cambio y chasis, donde se someten a los componentes del prototipo o a los chasis completos a pruebas de ciclos de vida de 10 años, 240.000 kilómetros, en solo unas semanas y sin salir del Reino Unido.

      Jaguar F-PACE - Pruebas en cámaras climatizadas de Gaydon

      Las pistas específicas de prueba de Gaydon permiten conducir los vehículos durante las 24 horas del día en el circuito de cuatro carriles previsto para la prueba de emisiones, mientras que los circuitos de resistencia a baja velocidad, pistas de grava habituales de los países en vías de desarrollo y circuitos de conducción todoterreno nos permiten poner a prueba los límites de rendimiento y fiabilidad de nuestros vehículos en muchas de las diversas condiciones de carretera a las que se enfrentarán.

      También hemos desarrollado instalaciones de prueba de alta tecnología por todo el mundo para la conducción en entornos reales, donde los prototipos recorren miles de kilómetros en algunas de las localizaciones más inhóspitas para garantizar una fiabilidad impecable en cualquier lugar por el que se conduzca un Jaguar.

    • Para las pruebas en clima frío, nada mejor que las condiciones de Arjeplog (Suecia) e International Falls (EE. UU.) donde, con toda la crudeza del invierno, los vehículos se dejan al raso durante la noche soportando temperaturas de apenas -40 °C. A la mañana siguiente, deben ser capaces de arrancar sin problemas.

      Jaguar F-PACE - Pruebas climáticas extremas

      En los desiertos de Arizona, en Phoenix (EE. UU.), nuestros vehículos se ponen al límite con temperaturas de hasta 50 °C para probar el rendimiento en clima desértico, la refrigeración de los frenos y la ventilación del habitáculo. Los paneles de pintura de la carrocería se dejan a la intemperie durante tres años para probar la resistencia a la decoloración. También subimos por las carreteras montañosas de Denver para probar la calibración del motor y la transmisión a altitudes elevadas.

      "La altitud afecta a las respuestas del motor y la caja de cambios", apunta Geb Pybus, director de Sistemas de transmisión automática. "En la zona de Denver encontramos carreteras a 4.350 m, en México a 2.250 m y en China, India y Sudamérica alcanzan hasta 4.700 m. El rendimiento del motor varía mucho cuando la transmisión tiene que reconocer y adaptarse al aire menos denso".

      También hemos aumentado nuestras inversiones para pruebas en Oriente Medio, con una planta en Al Barsha (Dubái), perfecta para probar los SUV en conducción todoterreno con algunas de las dunas de arena más imponentes del planeta.

      Nuestros vehículos no solo tienen que soportar temperaturas extremas. En los 12,5 km del circuito de alta velocidad de Nardò Ring, en Italia, los prototipos tienen que resistir más de una semana en un recorrido de 35.000 km para demostrar su durabilidad, con el acelerador al máximo. Entre tanto, la suspensión se optimiza en las pistas de maniobrabilidad.

    • Por último, queda la prueba definitiva de rendimiento de todos los Jaguar en el mundo real, en el famoso trazado de Nürburgrind en Nordschleife (Alemania). Los vehículos salen de nuestras instalaciones altamente avanzadas para afrontar la "prueba de resistencia de pilotos audaces". Se trata de superar un extenuante recorrido de 8.000 kilómetros en 390 vueltas, con 73 vertiginosas curvas, que suben y bajan 300 m por los bosques Eifel de Alemania.

      "Si un vehículo resiste a Nürburgring, en el mundo real va a poder con todo".

      Phil Talboys Director de Operaciones de prueba en Europa

      Al parecer, una vuelta de 20,8 km a gran velocidad en el circuito de Nordschleife equivale a 140 km de pruebas en carreteras convencionales, por lo que esta prueba es igual a conducir 80.000 km en solo unas semanas.

      En palabras de Phil Talboys, director de Operaciones de prueba en Europa: "Las oportunidades que ofrece Nürburgring son numerosas, con el mismo referente vuelta tras vuelta. Nuestra prueba de durabilidad apunta a evaluar lo más alto del rendimiento de un coche, y rara vez un conductor pondrá su coche ante este tipo de condiciones, pero es nuestra forma de garantizar la integridad y resistencia del producto final".

      "El conductor de vehículos medio se beneficia de tanta rigurosidad en términos de fiabilidad, resistencia y conducción. Si un vehículo resiste a Nürburgring, en el mundo real va a poder con todo".